25 de febrero de 2011

Una casa sin paredes ni ventanas

La vivienda de un vecino de El Draguillo, en Anaga, continúa inhabitable tras el temporal que azotó la zona hace casi un mes 

MARYORIE GONZÁLEZ
SANTA CRUZ DE TENERIFE Antonio Pérez Lucio, vecino de el caserío de El Draguillo, vio como perdía gran parte de su casa tras el alud de tierra provocado por la virulenta tormenta que azotó esta zona de Anaga. Después de 25 días, su situación no ha mejorado. Miles de rocas y escombros atraviesan su vivienda y vive con el miedo en el cuerpo de que alguien pueda irrumpir en su domicilio, puesto que la tormenta destruyó los muros y vallas protectoras. "No puedo abandonar mi casa por si se mete alguien", indica preocupado.

Este vecino de 52 años lleva más de 25 residiendo en este tranquilo lugar, pero su vida ha empeorado con las fuertes lluvias que dejaron su hogar inhabitable. Durante este tiempo ha tenido que lidiar con paredes al descubierto y piedras atravesadas, ya que según afirma le han recomendado que no haga ningún tipo de obra hasta que un perito evalúe los daños. "Aún estoy esperando que venga alguien por aquí a echarme una mano", aclara. Su vehículo quedó totalmente sepultado por los desprendimientos y lamenta no disponer de un transporte para pedir ayuda directamente a las autoridades competentes. Pérez asegura que presentó un informe con todos los daños pocos días después del temporal y tan solo ha recibido una respuesta de confirmación de recepción de los datos, pero no han enviado un equipo de ayuda que le ayude a acondicionar su casa. "Me prometieron que vendría una cuadrilla de Protección Civil para retirar las enormes toniques que rompieron mi casa, pero tampoco han hecho acto de presencia", se queja.


Antonio Pérez sostiene que no sabe a quién más recurrir y su día a día se torna cada vez más complicado ya que ahora tiene que lidiar con posibles robos en su casa que ha quedado casi al desnudo.


Explica que sus amigos le han ayudado en todo lo que han podido. Le han suministrado alimentos e incluso en muchas ocasiones un techo donde dormir, pero Pérez reclama poder disfrutar nuevamente de poder disfrutar de una vivienda digna donde residir sin preocupaciones. Además, la carretera de El Draguillo aún permanece en mal estado, por lo que muchos vehículos tienen que desviarse hasta la entrada de su vivienda causando aún más molestias al vecino de esta localidad.

http://www.laopinion.es/tenerife/2011/02/22/casa-paredes-ventanas/331308.html